Cada blasfemia es otra piedra en el edificio de su gloria
Quiero ser la roca sobre la que construirás tu iglesia
¿Soy el hijo que has estado esperando?
¿Soy yo el elegido?
Para ser tu Mesías en la tierra
Y sentarme a tu izquierda en el infierno
Yo siempre he ignorado la duda
Las respuestas están en las preguntas
Enséñame el camino hacia el trono del Baphomet ...
Guía de mi mano, la luz en mi camino
Mi boca con sus palabras,
Voy a hacer declaraciones con sus pedidos
Yo seré el máximo insulto
¿Cuál será para siempre el suelo la imagen de Dios
Voy a ser tu venganza, Seré tu victoria
Guía de mi mano, la luz en mi camino
muéstrame el camino
Para alcanzar un día el trono del Baphomet...
Cradle Of Filth - Temptation
Thursday, February 25, 2010
Wednesday, February 10, 2010
A propósito de San Valentin

Es en extremo difícil empezar un escrito intentando definir algo tan grande como el amor en estado puro, y por amor no debe entenderse ese tonto sentimentalismo basado en ideas egoístas y mezquinas como el que se profesa en días como San Valentin, sino en el que se siente por absolutamente todo lo creado. Expliquemos esto dirigiéndonos a aquel hombre que dice "Yo amo a tal mujer". Hombre, ¿puedes cerrar los ojos y recordar el color de sus ojos, la forma de sus labios, de su cabello? ¿Escuchas extasiado y atesoras cada una de sus palabras, observas y recuerdas cada uno de sus gestos, cada uno de sus movimientos y todo aquello que la caracteriza? ¿Notas al instante cualquier cambio en su imagen, en sus hábitos, en sus pensamientos, o simplemente no has tenido tiempo para ello? Ciertamente si lo hicieras considerarías cada segundo con ella como un verdadero regalo, y lejos de exigirle tal o cual cosa o imponer tu palabra a la de de ella beberías sus palabras como los dioses beben ambrosía. El sólo recuerdo de su voz, de sus labios, de su cabello te inundaría por completo, pues parte de la divinidad de la que ha sido creado. En días tontos como San Valentin damos algún regalo y pretendemos que con esto ya es suficiente y podemos decir "Yo amo a tal persona". No nos engañemos; una sóla clase de amor existe y lo abarca todo de forma desinteresada, pues nada exige a cambio y todo lo da movido por la voluntad. Fue por amor que la divinidad se sacrificó y se limití a sí misma adquiriendo forma material, y fue y es la voluntad la que sostuvo y sostiene todo lo creado. Los dioses se sacrificaron en mi honor, mis padres ofrecieron su vida y yo fui el sagrado Cáliz donde la sangre de tal sacrificio fue vertida, pues en la ley del sacrificio residen los misterios de la creaciín y la redención. Expliquemos esto. Si prestan atención a cuelquier libro que hable sobre la ley oculta sabrán que para acceder al conocimiento de estos misterios ha de pagarse un precio: El adepto se encuentra de la noche a la mañana completamente solo. Aquellos que loconocían se alejan por temor, al igual que aquellos que no lo conocen;y éste no cuenta ya con nadie, pues ninguno de los que lo rodean comprenden estos asuntos. Ante tan alto precio casi todos retroceden...sólo unos pocos seguimos, y así es como vemos en qué consiste el amor, dado que el sacrificio voluntario simula la actitud de la divinidad, y por lo tanto también nosotros lo somos. Pero se dirá que si la ley es perfecta no prodría nunca algo tan hermoso como el amor herir a las personas como en efecto lo hace; recuerden que se trata de la fuerza que creo el unirverso y del motor que lo anima, y como todo lo sagrado no puede ser tocado por manos impuras. Grandes son lo beneficios del fuego si uno lo maneja con cuidado, pero terribles son los daños para el incauto. La maldición de mi grado no me permite participar de esa forma egoista de "amor" que se profesa en días como San Valentin, y sólo me será permitido cuando esa maldición me sea levantada. Una vez más me vienen a la mente las sabias palabras de A. Crowley: "Amor es la ley, amor bajo voluntad"...un vez más los principios que crean los mundos: Amor y Voluntad, y esta ley debe ser dada por mí ahora. ¡Y ay, ay, ay, sí ay, y otra vez ay, ay, ay, siete veces ay del Que no predique Su ley a los hombres!. Y ay también del Que rechace la maldición del grado de un Magus, y la carga de haberlo logrado.
Keane - Everybody's Changing
Tuesday, February 02, 2010
Subscribe to:
Comments (Atom)
Do what thou wilt shall be the whole of the Law.




